
La arquitectura tridimensional del ADN
El genoma no actúa únicamente como una secuencia lineal de nucleótidos. Su pliegue tridimensional dentro de la célula determina cómo operan los mecanismos de regulación génica. Mediante el análisis de patrones de actividad genética en cefalópodos, los investigadores comprobaron que la evolución de estas especies no se basó exclusivamente en modificaciones graduales, sino en un reordenamiento genómico profundo y acelerado.
Este cambio estructural acercó regiones de ADN que antes se encontraban distantes. El fenómeno, denominado por los autores como entrelazamiento regulador, permite que distintos elementos del genoma interactúen entre sí de formas inéditas, alterando la expresión de los genes sin comprometer las funciones biológicas esenciales.
Impacto en el sistema nervioso
Los resultados publicados en Nature Communications indican que la reorganización afectó de manera desigual a las diferentes escalas de la arquitectura nuclear. Mientras que las unidades de mayor tamaño, conocidas como dominios de cromatina, se mantuvieron relativamente estables, las estructuras más pequeñas o bucles de cromatina experimentaron alteraciones drásticas.
Muchas de estas nuevas interacciones moleculares se conectaron directamente con regiones del genoma vinculadas al desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso central, una red neuronal altamente distribuida que dota a los pulpos de capacidades de resolución de problemas y destrezas avanzadas de camuflaje.
«El genoma no es solo una secuencia de genes, está plegado en una estructura tridimensional compleja cuya evolución resulta fundamental para entender cómo surge la complejidad biológica», señaló la investigadora principal, la doctora Thea Rogers.
#Ciencia #BiologíaEvolutiva #Genética #Cefalópodos #Pulpos #Neurociencia #Investigación